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La confianza crea futuro

El científico Gerhard de Haan investiga el futuro. Dice que solo aquellos que generan confianza en la innovación podrán convencer a las sociedades del cambio.

Entrevista: Bernd Zerelles – Artwork: Dean Giffin – Foto: Markus Rock Tiempo de lectura: 11 min

Holograma

Sr. de Haan, ¿cómo definiría usted el futuro? ¿Está determinado por los acontecimientos pasados o se trata de un periodo lleno de oportunidades abiertas?

Es ambas cosas. En el fondo, ya hemos llegado al futuro con todo lo que hemos hecho en el pasado y lo que estamos haciendo en el presente, porque las consecuencias de las acciones se plasman en el futuro. Por otro lado, nada está establecido de tal manera que no se pueda operar con proyecciones e impulsar nuevas ideas. De lo contrario, habría que decir que existen previsiones capaces de predecir el futuro, por lo que podríamos sentarnos y pensar: no tengo que actuar, porque lo que depara el futuro es inevitable; está establecido. Pero no lo está.

 

En tiempos tan inciertos como estos, ¿necesitamos más que nunca a investigadores del futuro como usted?

Eso creemos. Hay un claro interés en las respuestas que no tienen como objetivo la gestión a corto plazo de las pandemias. Dentro de la dinámica de cambios sociales y el alto grado de innovación que experimentamos hoy día, se nos está exigiendo mucho más que hace unos años y se nos pide presentar opciones de actuación nuevas o modificadas. Al hacerlo, siempre intentamos generar ideas participativas para el futuro y, a su vez, situar estas opciones en un contexto más amplio.

 

Usted analiza los procesos de cambio social. ¿Cómo se producen?

La investigación de futuros no actúa principalmente con la previsión, como ocurre con la recopilación de probabilidades estadísticas. Nosotros operamos con probabilidades en el sentido cotidiano: evoluciones probables que se basan en gran medida en la plausibilidad. Estamos intentando encontrar buenas razones para ciertos acontecimientos que podrían producirse. Así pues, analizamos también lo que en francés se llama "longue durée", acontecimientos que duran un largo periodo de tiempo, y que también permiten sacar muchas conclusiones.

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La estética es una tendencia universal. Damos a las cosas y a los acontecimientos una carga de significado muy personal."

Espejo líquido

Cítenos un ejemplo ilustrativo.

Podría ser todo el proceso de individualización en que estamos inmersos desde hace dos siglos, el interés por poder expresarnos como personas individuales o también por adoptar una forma de vida propia. Un ejemplo es la convivencia: hace 140 años, era obligatorio vivir en matrimonio. Actualmente hablamos más bien de compañeros de vida pasajeros. Ya no existe esa definición bipolarizada de los sexos. Todo ha cambiado y debe describirse claramente en el proceso de individualización. Detrás de esto hay intereses que han atravesado un largo proceso de gestación hasta dar lugar a esta transformación.

 

¿Cómo están cambiando las sociedades de todo el mundo? ¿Y qué es lo que impulsa ese cambio?

Estos intereses de individualización se ven reflejados en todo el mundo, incluso en países muy colectivistas, como China. Además, la estética, es decir, las formas de autoexpresión, es una tendencia universal. Damos a las cosas y a los acontecimientos una carga de significado muy personal. Un objeto, como el coche de una marca determinada, por ejemplo, ya no es un símbolo de estatus. Más bien, necesitamos ese objeto porque nosotros mismos le concedemos importancia. No importa lo que haya costado el producto, sino el valor que tiene para nosotros.

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Las actitudes reflejan las expectativas con respecto al futuro en una sociedad."

¿Es el futuro una mentalidad, una actitud?

Sí, totalmente. La actitud es un concepto descubierto recientemente y que engloba las normas, valores, sentimientos y otros posicionamientos propios. Las actitudes también reflejan las expectativas con respecto al futuro en una sociedad. Precisamente en el segmento más joven encontramos grupos están generando nuevos estilos de vida, que se basan en gran medida en un mundo digital en torno al cual centran su vida.

 

¿Cómo pueden las sociedades lograr futuros sostenibles y alcanzar la innovación?

Hace pocos años, habría dicho que es imprescindible un alto grado de libertad individual y de liberalidad. Así como el fomento de la creatividad individual. Ahora, ya no estoy tan seguro de ello. Ya no se puede afirmar que sea necesario un grado de libertad para poder desarrollar y diseñar algo por uno mismo, en el sentido de capacidad de innovación. Las llamadas destrezas del siglo XXI, como el fomento de la creatividad o la capacidad crítica, casi siempre se transmiten a través de iniciativas basadas en nuevas agrupaciones sociales. Por lo tanto, lo que contribuye a la innovación son sistemas de colaboración y desarrollo comunitario, y no tanto las actividades individuales. En otras palabras, la inteligencia creativa de un grupo heterogéneo es mayor que la de sus miembros individuales.

Proyecciones

¿Tienden las sociedades a cambiar con lentitud?

Todas las evoluciones relacionadas con la actitud son lentas. Esto se ve reflejado en el cambio en el estilo de vida. Muchas de estas diferentes variantes de estilos de vida que han reemplazado al pensamiento clásico en los modelos estratificados demuestran que dichos cambios no son muy rápidos.

 

¿Hay factores que aceleran la evolución?

Por supuesto, también hay fuertes impulsores del cambio. Las disrupciones, por ejemplo, cuando las nuevas tecnologías experimentan un dinamismo muy alto. Se me ocurre el caso de la tecnología vestible, que hace que ropa se comunique con la de los demás. O una ampliación de nuestros sentidos, cuando al encontrarnos con alguien se nos aporta información sobre esa persona. En estos casos se está desarrollando algo totalmente nuevo. La cuestión no es si esto parece o no razonable desde una perspectiva más amplia. Lo importante es que estas innovaciones resuenen. Y, en el caso ideal, que los posibles usuarios de la innovación digan: "¡Fantástico! No sabía cuánto necesitaba esto".

 

Usted dijo que después de una crisis como una pandemia, la gente retoma rápidamente sus antiguos patrones de comportamiento.

Sí, lo veo así. Nuestras costumbres, nuestros hábitos, son extremadamente estables. Cualquier persona que trata de cambiar tiene esta experiencia. Cada Nochevieja nos decimos que este nuevo año vamos a hacer más deporte. Pero, ¿quién lo cumple y durante cuánto tiempo? O las personas que quieren cambiar su alimentación: casi ninguna lo hace. Acabamos volviendo a nuestros hábitos de actividad física y de alimentación, porque son formas muy fuertes de habituación a las que nos hemos acostumbrado.

 

¿El miedo a los procesos de cambio es demasiado grande como para romper con los hábitos de manera permanente?

En Alemania, en particular, el temor es mayor que en muchos otros países. Aquí se dice: si no conocemos las consecuencias de algo que nos resulta nuevo, será mejor que lo dejemos. Otras culturas piensan de otra manera. Por ejemplo, en Brasil, Gran Bretaña o Vietnam, adoptan otra postura: si no sabemos cuáles son las consecuencias, al menos podemos probar.

Prof. Dr. Gerhard de Haan

Prof. Dr. Gerhard de Haan

El Dr. Gerhard de Haan es catedrático de Investigación de Futuros y Educación y dirige el Institut Futur de la Universidad Libre de Berlín. Ya en 2010, instauró allí el primer máster en Investigación de futuros en lengua alemana. De Haan estudió Ciencias de la Educación, Psicología y Sociología, obtuvo un doctorado sobre "Naturaleza y educación" y accedió a la cátedra con el trabajo "El tiempo en la pedagogía". Sus investigaciones se centran en la investigación de futuros, la sociedad del conocimiento, la investigación de la innovación y el desarrollo sostenible. Durante más de 20 años, el de Haan ha participado activamente en la investigación y ha sido asesor científico del Ministerio Federal de Educación e Investigación alemán para el Programa de Acción Mundial "Educación para el desarrollo sostenible" de la UNESCO (2015–2019). Con más de 300 publicaciones, el Prof. Gerhard de Haan ostenta la Cruz Federal al Mérito con banda de la Orden del Mérito de la República Federal de Alemania.

Entonces, ¿la percepción del futuro depende siempre de algo más que de una valoración personal?

Así es. El espectro de cómo las personas miran hacia el futuro es amplio. Las personas más apasionadas por la vida están muy abiertas a la innovación. Juzgan el futuro en función de lo que les resulte atractivo. Este grupo está muy orientado al ocio, es muy dinámico, siempre en busca de nuevas experiencias y nuevos objetos con los que rodearse. Por otro lado, están los conservadores. Sin embargo, hay algo más importante que estas divisiones, y son los pequeños sistemas de colaboración que surgen en las redes sociales. Es cierto que dentro de estas agrupaciones hay también creadores de opinión. Sin embargo, lo importante es que, en estos grupos, uno no se siente totalmente solo, sino acompañado en el camino.

 

Entonces, ¿los cambios se definen en grupos de personas afines?

Sí, eso es algo muy importante. Una cuestión muy, muy importante para nuestros análisis en la investigación de futuros es la confianza. Cuando se trata de cuestiones relacionadas con el futuro, la pregunta siempre es: ¿cómo se crea confianza en lo que se dice? Soy miembro de la Academia Alemana de Ciencia e Ingeniería. A menudo, como sociólogo, me pregunto: ¿cómo podemos lograr la aceptación de las nuevas tecnologías? Entonces, pienso: primero debemos lograr que tenga resonancia, Una resonancia basada en la confianza en las innovaciones que se han desarrollado.

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El futuro se compone básicamente de proyecciones."

Entonces, ¿la aceptación del futuro se basa en la confianza?

Yo lo vería así, sí. Porque, ¿cuál es la medida de referencia para el futuro? No es una realidad que podamos examinar. Y en una sociedad dinámica, las experiencias de nuestra historia no nos permiten superar fácilmente las expectativas del futuro. El futuro se compone básicamente de proyecciones. Y para eso hay que ganarse la confianza de los demás; de lo contrario, las proyecciones no resultan creíbles, ni mucho menos eficaces. Esto se aplica también a las empresas. Deben crear confianza en las ideas que desarrollan.

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